Divorcio y deudas: Evita morir enterrado en facturas impagas
Así que te divorciaste. Felicidades, ya no tendrás que tolerar los pedos de tu ex en la cama cada noche. Pero antes de celebrar, hay un tema feo que resolver: las deudas.
Créditos, préstamos, tarjetas de crédito... Todo eso no desaparece mágicamente cuando te divorcias. Alguien tiene que seguir pagando esas facturas.
Aquí está la cosa: dependiendo dónde vivas, tú y tu ex spóuse pueden ser legalmente responsables por ciertas deudas. O sea que los acreedores pueden perseguirlos a ambos por la plata, ¡aun después del divorcio!
Así que antes de firmar los papeles, decidan inteligentemente quién se hará cargo de qué deudas. Pongan esto por escrito en el acuerdo de divorcio para evitar sorpresas desagradables.
Si no logran un plan claro sobre las deudas, prepárense para llamadas y cartas incansables de cobradores furiosos. Créanme, he estado ahí. No es bonito.
Sean listos. Hablen sin drama sobre cómo dividir las deudas equitativamente. Cierren las cuentas conjuntas. Cancelen tarjetas compartidas. Tomen control ahora para evitar un desastre financiero después.
Con un poco de madurez y cooperación, pueden divorciarse sin hundirse en un océano de facturas impagas. Suerte allá afuera.

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