Divorcio incausado: todo lo que necesitas saber
El divorcio apesta.
Pero peor apesta tener que ventilar en público los trapitos sucios de tu relación solo para conseguir que un juez firme el papel.
"Mi esposa me engañó". "Mi marido me abandonó". Bla, bla, bla. Excusas baratas para un fracaso compartido.
Yo creo que no.
Por eso, si tu matrimonio ya no da para más, considera la opción del divorcio incausado.
¿Qué carajos es eso? Básicamente un divorcio donde no hay que encontrar un "culpable". Simplemente declaras que la relación no dio para más y se acabó. Fin de la historia.
No hace falta denigrarse mutuamente ante un juez ni exponer trapos íntimos en público. Tus amigos y familia no necesitan enterarse de los sórdidos detalles. Y lo más importante: evitas una batalla campal por cada centavo o día de visita de los niños.
En pocas palabras: el divorcio incausado permite cerrar el capítulo con clase y madurez.
Obviamente no es opción en todos los estados. Pero vale la pena explorarlo si está disponible donde vives.
Habla con un abogado para que te asesore. No seas tacaño: contrata a un buen profesional para proteger tus intereses.
Lleguen a acuerdos justos sobre la repartición de bienes y propiedades. Si hay hijos de por medio, concéntrense en cómo será lo mejor para ellos. Dejen el orgullo y el ego fuera de esto.
No será un proceso bonito ni feliz. Pero al menos será breve y civilizado. Y quizás, sólo quizás, puedan salir de esto siendo mejores personas y forjando una relación más sana, aunque sea solo como co-padres.
Eso no suena tan mal, ¿no crees? La vida siempre encuentra una salida. Sólo hay que ser lo suficientemente audaz para tomarla.

Comentarios
Publicar un comentario